Cuando nos adentramos en las antiquísimas calles de Marruecos y entre las construcciones arquitectónicas del territorio, no podemos evitar hacernos una pregunta fundamental, ¿qué es la Medina y qué representa para este territorio?
Qué se entiende por Medina: etimología, historia y creencias
La palabra "Medina" proviene de la palabra madīna que en árabe significa literalmente "ciudad". Es difícil definir el momento de creación de esta ciudad antiquísima justamente porque sus orígenes se remontan a la época del dominio asirio. En la antigüedad esta ciudad se llamaba Yathrib, luego conocida como Yatrippa, y cambió cuando Mahoma se trasladó a esta ciudad y dio origen a una nueva comunidad de fieles, los musulmanes. Tras este evento su nombre se transformó en "ciudad iluminada", es decir, "al-Madīna al-munawwara", perdiendo luego parte del nombre y quedando simplemente como "Madina".

Esta ciudad es tan importante que en todo el mundo se considera la segunda ciudad del Islam después de la conocida La Meca, convirtiéndose también en un destino indiscutible para todos los fieles de la fe islámica. Por esta razón, en este territorio siempre se pueden ver muchísimos fieles en oración, escuchar cantos religiosos y observar las costumbres y tradiciones de este pueblo.
En la lengua italiana, "Medina" no se refiere solo a una ciudad específica, sino a todos los centros históricos de Marruecos caracterizados por construcciones tradicionales, mucha historia y cultura.
Todas las ciudades de Marruecos con Medina
Como ya hemos especificado, por Medina entendemos precisamente el centro histórico donde se puede vivir plenamente toda la historia y cultura de este pueblo.
Existen muchas ciudades que poseen una Medina absolutamente imperdible, entre ellas encontramos:
- Marrakech, una de las ciudades más conocidas de Marruecos, ofrece muchísimos lugares para visitar en su centro histórico, entre ellos la Plaza Djema El Fna, centro indiscutible de la ciudad que ofrece muchísimos puestos coloridos donde se pueden comprar tejidos de todo tipo, tés de diferentes sabores, comidas especiadas calientes y frías y muchos artículos típicos de la tradición. La ciudad también ofrece numerosas construcciones arquitectónicas antiguas que enriquecen con un encanto totalmente oriental tu visita a esta ciudad;
- Casablanca, centro económico y financiero indiscutible del país, ofrece a sus visitantes un centro histórico hermoso donde se puede visitar la plaza Place Ahmed Al Bidaoui, el lugar más concurrido de toda la Medina donde se pueden ver todo tipo de talleres y tiendas de ropa con prendas típicas y occidentales. También es imprescindible visitar la Mezquita de Jamáa el Harma que, aunque no accesible salvo para los creyentes, ofrece una vista extraordinaria de su exterior;
- Tánger, ciudad conocida por ser protagonista de muchas novelas y películas, ofrece una Medina pequeña y compacta a la que se puede acceder atravesando la Plaza Gran Socco para encontrarse luego en un área fortificada llamada Kasba. Dentro de ella es posible visitar el palacio Dar el-Makhzen, antigua residencia de algunos gobernadores y sultanes;
- Fez, antigua ciudad imperial de Marruecos, ofrece una de las Medinas más grandes y bellas del mundo. La entrada a la Medina de esta ciudad ya es magnífica por sí misma, hablamos de una inmensa puerta llamada "la puerta azul". Tras superar la majestuosa entrada es posible visitar muchísimos puestos, tiendas y talleres que venden artículos de todo tipo, sumergiendo al visitante en una envolvente danza de sonidos, aromas, sabores, colores y esencias. Son de visita obligada la escuela coránica más bella de Fez, la Medersa Bou Inania, y también la Mezquita Karaouine, perfecto ejemplo de la arquitectura local que ofrece toda su belleza de sabor oriental a sus visitantes;
- Essaouira, una de las ciudades más bellas y conocidas de Marruecos, ofrece sin duda la Medina más hermosa del país, tan singular y pintoresca que merece ser patrimonio de la Unesco. En sus muchos callejones y callejuelas se puede vivir la vida cotidiana de este pueblo, llena de especias, colores, sonidos y la atmósfera típica de esta magnífica cultura. Se pueden visitar muchísimos puestos, talleres y tiendas de diversos tipos, cada uno ofreciendo todos los artículos típicos de la cultura del país. Entre las callejuelas de piedra antigua se pueden visitar numerosos ejemplos de arquitectura: los restos de Mogador, los baluartes, las puertas de la ciudad, la mezquita de la Casbah, la mezquita de Ben Yossef, la prisión, palacios reales y viviendas privadas que conservan toda la típica belleza de la arquitectura local.
Marruecos es un país lleno de historia y cultura que se transmite y se cuenta a través de un bello recorrido por las muchas Medinas de las ciudades, de las cuales no se puede sino quedar cautivado por la gran belleza y majestuosidad de las arquitecturas.
